Estas palabras anónimas las recibí por correo, quisiera conocer su autor porque me parecen adecuadas para pensar en este tiempo de cuaresma. Sigo creyendo que el mundo mejoraría muchísimo si pudiéramos asimilarlas y ponerlas en práctica.
¿Quieres ayunar esta Cuaresma?
Ayuna de juzgar a otros. Y llénate del Cristo que vive a tu lado.
Ayuna de palabras hirientes. Y llénate de frases que purifiquen.
Ayuna de descontento. Y llénate de gratitud.
Ayuna de enojos. Y llénate de paciencia.
Ayuna de pesimismo. Y llénate de optimismo.
Ayuna de preocupaciones. Y llénate de confianza en Dios.
Ayuna de quejarte. Y llénate de apreciar lo que te rodea.
Ayuna de las presiones que no cesan. Y llénate de una oración que no cesa.
Ayuna de amargura. Y llénate de perdón.
Ayuna de desaliento. Y llénate de esperanza..
Ayuna de pensamientos de debilidad. Y llénate de las promesas que te hizo Dios.
Ese es el ayuno que Dios quiere.

