Archivo de Septiembre 2007

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Valor

Martes 25 Septiembre, 2007

De los leones y cazadores de leones

Ustedes conocen la frase “Fiero como un león” pero nunca oímos decir “Fiero como un cazador de leones” Aunque el valor de algunos cazadores nativos es difícil de superar.

Te dije en el capítulo anterior cómo si eres buen acechador y tienes audacia, te mantendrías firme cuando un animal salvaje venga hacia ti, ya que puede ser no sólo para verte bien, sino también para atacarte. ¡La dificultad está en saber a qué viene! Así que necesitas también ser buen corredor o trepador de árboles por si acaso…

Un gran amigo mío resolvía esto a su manera. Era un cazador zulú y rastreábamos juntos un león, siguiendo sus huellas.

Esto nos llevó a una espesura de arbustos espinosos, muy semejantes a las matas de frambuesas de Inglaterra, donde los animales habían hecho túneles para esconderse.

Mi idea era esperar afuera y vigilar la salida del señor león. Pero Umpula pensaba diferente. Su plan, que me explicó cuidadosamente, era que ambos entráramos y sacáramos al león muerto, si era posible, Por supuesto. “Sí, Umpula, eso está muy bien, pero ¿cómo?”.

“Bueno, usted se arrastra en cuatro pies con su rifle listo, y yo lo sigo de cerca. Cuando vea al león, apunte bajo de modo que su bala, Si no lo hiere, levante tal nube de polvo que le impida vemos bien cuando se nos abalance. Yo protegeré a ambos con mi gran escudo, y cuando salte sobre nosotros lo heriré en la panza con mi assegai, y ése será el fin del señor león. Muy fácil, ve”.

“Sí, oh sí, muy fácil”. Pero tenía una pequeña duda sobre si no era igualmente fácil para el león, cuando viera a los hombres bamboleándose sobre su panza, en la espesura, saltarles sobre ellos y hacerlos pedazos. La verdad, no me gustaba nada la idea de Umpula. Pero aunque estés en un predicamento no debes mostrarlo. Entonces es tiempo de silbar y sonreír. Así es que esbocé una forzada sonrisa, y con rodillas y manos me arrastré por el negro agujero del matorral.

Ciertamente me animó el hecho de que Umpula me seguía con su escudo cubriéndome como un techo. Esto, aunado a la evidente astucia y valor del hombre, hizo nacer una chispa de confianza en mí, así que me encontré yendo hacia adelante con la emoción de la aventura.

Así seguimos serpenteando por el oscuro túnel con sus múltiples salidas laterales, cualquiera de las cuales podía ser el escondite del león.

Seguimos arrastrándonos, yo iba con el corazón en la boca hasta que vimos un destello de luz y pronto la abertura del túnel que nos llevaba a su desembocadura. “Todo Bien, sonó en mi corazón, mientras mi lengua le decía a Umpula” “Qué pena, se nos escapó”.

Pero el hombre no tenía sentido del peligro. Algunas gentes nacen así, la mayoría de nosotros no, pero los más valientes de todos son los que, sintiéndose temerosos, conquistan su miedo y no permiten que los demás lo noten. Al hacerlo así inspiras valor a los que te rodean, quienes quizá no estén muy contentos.

[...]

Extraído de: Rema tu propia canoa. Sir Robert Baden Powell, fundador del movimiento scout y oficial al servicio de la reina de Inglaterra en Kenia a fines del s. XIX.

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Si quisieras…

Lunes 24 Septiembre, 2007

¿Has pensado alguna vez en lo que serías capaz de hacer si tú quisieras?

Si quisieras, podrías desparramar a tu alrededor semillas de alegría y de optimismo.

Si quisieras, podrías alargar tu mano para que otros se tomaran de ella, y juntos pudieran seguir adelante cada uno en su deber.

Si quisieras, todos verían en tí una luz que los guiara en su camino, un compañero que suavizara la monotonía del viaje, un amigo que brindara comprensión y afecto.

Si quisieras, podrías hacer muchas cosas para bien tuyo y de los demás.

Si quisieras, podrías hacer todo eso y mucho más.

Si quisieras… si quisieras…

¿Por qué no quieres?

 

“Enséñame a cumplir tu voluntad, porque tú eres mi Dios, tu espíritu bueno me guíe por una tierra llana” (Salmo 143,10). Has de pedir todos los días que el Señor te de la fuerza que necesitas para serle fiel en el cumplimiento de su voluntad; rézalecon atención y fervor: “Hágase tu voluntad, haz que mi voluntad desaparezca para que aparezca solamente la tuya; que yo no quiera sino lo que tú quieres”. 

Alfonso Milagro. Los cinco minutos de Dios 

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Espejo del alma

Sábado 22 Septiembre, 2007

Dicen que el rostro es el espejo del alma; en él se manifiestan los distintos estado anímicos, las distintas disposiciones internas.

Si no quieres que tu rostro refleje la cólera o el mal humor, no lo fomentes en tu interior; no ofrezcas a tus familiares, a tus dependientes, a quienes tratan contigo o se mueven a tu alrededor, la triste escena de un rostro amargo, aplastado, repelente.

Ofrece más bien un aspecto alegre, optimista, emprendedor; la sonrisa es siempre más atractiva que el ceño adusto o el gesto amargante.

Y no sólo más atractiva sino también más constructiva; serás más, conseguirás más, serás más útil si en tu interior fomentas el orden, la tranquilidad y una serena paz. Los demás te aceptarán mejor porque en tu exterior, en tu rostro, aparecerá tu interior.

“Yo exalto a mi Dios, y mi alma se alegra en el Rey del cielo. Su grandeza sea de todos celebrada y confiésenlo todos en Jerusalén” (Tob 13,7). Tú tienes sobrados motivos para alabar al Señor y para dedicarte a que todos cuantos te rodean se dediquen también a alabarlo. Todo lo has recibido de Él, a Él le debes infinitas acciones de gracias.

Extraído de: Los cinco minutos de Dios. Alfonso Milagro. Editorial Claretiana

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Sin amor…

Martes 04 Septiembre, 2007

La inteligencia sin amor te hace perverso.
La justicia sin amor te hace implacable.
La diplomacia sin amor te hace hipócrita.
El éxito sin amor te hace arrogante.
La riqueza sin amor te hace avaro.
La docilidad sin amor te hace servil.
La pobreza sin amor te hace orgulloso.
La belleza sin amor te hace ridículo.
La verdad sin amor te hace hiriente.
La autoridad sin amor te hace tirano.
La sencillez sin amor te envilece.
La oración sin amor te hace introvertido.
La ley sin amor te esclaviza.
La política sin amor te hace ególatra.
La fe sin amor te hace fanático.
La cruz sin amor se convierte en tortura.
La vida sin amor no tiene sentido.

Madre Teresa de Calcuta
1997-2007. Homenaje a 10 años de su partida.