El prójimo, el hermano, nos representa a Jesús,
y todo aquello que hacemos al prójimo,
Jesús lo recibe como hecho a él.
Beato Santiago Alberione
El prójimo no es algo que ya existe.
Prójimo es algo que uno se hace.
Prójimo no es el que tiene conmigo relaciones de sangre, de raza, de negocios, de afinidad…
Prójimo me hago yo cuando ante un ser humano, incluso ante el extranjero o el enemigo, decido dar un paso que me acerque, me aproxime a él.
Carlo María Martini


