Archivo de 3/07/09

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Verdaderos Hermanos

Viernes 03 Julio, 2009

La vida comunitaria:»Todos vosotros sois hermanos»

Los hermanos, hagan lo que hagan, deben mostrase caritativos y gozosos los unos para con los otros. El que trabaja hablará así del que ora: «El tesoro que posee mi hermano, es también mío, puesto que todo nos es común». Por su parte, el que ora dirá del que lee: «El beneficio que saca de su lectura me enriquece a mí también». Y también el que trabaja dirá: «Es por interés hacia la comunidad que cumplo este servicio».

Los múltiples miembros del cuerpo no forman más que un solo cuerpo y mutuamente se sostienen cumpliendo cada uno su tarea. El ojo ve para todo el cuerpo; la mano trabaja para los demás miembros; el pie, al andar, los lleva a todos con él; un miembro sufre cuando otro miembro sufre. Es así tal como los hermanos se deben comportar los unos con los otros (cf Rm 12, 4-5). El que ora no juzgará al que trabaja pensando que no ora… El que sirve, no juzgará a los demás. Por el contrario, cada uno, haga lo que haga, lo hace para la gloria de Dios (cf 1C 10,31; 2C 4,15).

Así una gran concordia y una serena armonía formarán «el vínculo de la paz» (Ef 4,3), que les unirá entre sí y les hará vivir con transparencia y simplicidad bajo la mirada amorosa de Dios. Evidentemente que lo esencial es perseverar en la oración. Por otra parte sólo se requiere una cosa: cada uno debe poseer en su corazón este tesoro que es la presencia vivificante y espiritual del Señor. Tanto si trabaja, como si ora o lee, cada uno debe poder decir que posee este bien imperecedero que es el Espíritu Santo.

San Macario (?-405), monje en Egipto
Tercera homilía, 1-3; PG 34, 467-470