
Examinando la vida de fe
Miércoles 04 Noviembre, 2009Hagamos un pequeño examen. Pero no un examen de conciencia, sino un pequeño análisis de lo que es la vida de fe, para seguir creciendo en el amor a Dios.
¿Entiendo lo que significa ‘unidad de vida’?
¿Comprendo el alcance de esta gran tarea de Dios en nosotros?
¿Busco los medios para conseguirlo?
¿Creo que me tomo en serio ir alcanzando esa unidad de vida?
¿Tengo determinados campos de mi jornada en los que no dejo que entre Dios?
¿Es la filiación de vida el motor de mi vida en todos sus aspectos?
¿Hago distingos dentro de las cosas que ocupan mi día?
¿Le dejo al Espíritu entrar en mi alma?
¿Le pongo obstáculos para que no me ‘complique’ la existencia?
¿Hay alguna parte de mi corazón que me reservo para mí?
¿Colaboro con la obra de Dios en mí?
¿Procuro mantener la presencia de Dios durante toda la jornada?
¿Hago la oración personal diaria que me ayude a conseguir este fin?
¿Contemplo la vida de los santos como ejemplo a seguir o me conformo con admirarla como si de una obra de arte se tratara pero sin dejar que influya en mí?
¿Cumplo con mis obligaciones en el trabajo?
¿Soy puntual, trato bien a los que dependen de mí en el trabajo, encomiendo a las personas que trabajan conmigo?
¿Vivo las virtudes cristianas con las personas de mi familia?
¿Me desahogo con ellos?
¿Tengo detalles de cariño con ellos?
¿les pido perdón cuando me porto mal?
¿Les perdono yo?
¿Cómo aprovecho el tiempo libre?
¿Me dejo llevar por los amigos?
¿Sé poner espíritu cristiano en lo que planeo?
¿Se avergonzaría Jesús de lo que hago en el tiempo de descanso?
¿Tengo visión sobrenatural de las cosas?
¿Soy optimista, sé dar valor a las cosas de cada momento?
¿Me encomiendo a la Virgen?
¿Procuro no sólo admirarla, sino también imitarla?
¿Le agradezco el don de su fidelidad?
