Haz que tu Palabra, Señor,
entre en mi corazón
y me haga capaz de seguirte paso a paso.
Ayúdame a confiar en tu Palabra;
a través de ella podemos conocer tu rostro,
los caminos en los que tú quieres que andemos y sirvamos.
Hazme capaz de escuchar, Señor,
de escucharte y escuchar a los demás que están a mi lado,
para servirlos, sin vacilación, sin detenerme.
Que mi corazón sea tierra buena
que acoge la Palabra
para ponerla en práctica
y dar mucho fruto.
Señor, que gracias a la escucha de la Palabra,
yo pueda vivir cada momento de mi jornada
con la certeza de ser guiado,
conducido y atraído por ti,
y cuando me vea tentado a detenerme
sé tú el descanso de mi fatiga,
la paz y el gozo de mi corazón.
Amén
Sergio Stevan
