La estabilidad espiritual

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
(Romanos 10, 17)

Los médicos afirman que aquellos que tienen problemas de audición tienen muchos problemas con la estabilidad. Cualquier problema originado en la zona de los oídos, puede producir en las personas mareos que les hace desmayarse.

En la vida espiritual sucede lo mismo. Si nuestro oír es defectuoso, perderemos la estabilidad y caeremos de nuestra condición espiritual. La mejor manera de mantener sano nuestro oído espiritual es oyendo la Palabra de Dios.

Prácticamente, a cada instante, vienen a nuestros oídos distintas voces que intentan impedir que oigamos la Palabra de Dios. Esas palabras no sólo pueden ser palabras malas y obscenas. Me refiero también a aquellas palabras negativas, de desaliento, que vienen sobre nuestra mente para torturarnos y hacernos caer de nuestra estabilidad cristiana.

La Biblia enseña que la fe que persevera viene por oír únicamente la Palabra de Dios. Propongamos en este día hacer “oídos sordos” a toda palabra que no sea la del Señor, y a la vez a tener un oído bien dispuesto para escuchar las promesas vigentes y eternas de la Palabra de Dios.

Para recordar:
Decido oír en este día solamente la palabra de Dios para alimentar mi fe.

Oración:
Señor, cierra mis oídos a lo que no conviene que escuche. Sólo quiero escuchar tu voz y aferrarme a tu palabra para que mi fe en este día crezca un poco mas y pueda serte fiel.

Extraído de: Aliento del Cielo

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