Resistir a la tentación

Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio
2 Pedro 2,9

Cuando se habla la tentación, la mayoría de la gente lo asocia solamente al área sexual. Algunos han dicho erróneamente que Adan y Eva pecaron porque se comieron una manzana roja que representa la pasión sexual desenfrenada. Por cierto, esto no tiene nada que ver con lo que dice la Biblia. Existen muchas clases de tentaciones además de la sexual. A veces pensamos que recibir una tentación es un pecado, cuando la Palabra de Dios dice que los cristianos que viven piadosamente son tentados una y otra vez. Muchos creen que si soy un cristiano lleno del Espíritu Santo nunca mas voy a recibir tentaciones. ¡Pensamiento equivocado!. Los únicos que reciben tentaciones son los cristianos que obedecen al Señor y quieren vivir santamente. Los que viven en un estado continuo y se recrean en el pecado no necesitan ser tentados, pues ya viven dominados por el. En cambio la tentación viene sobre el cristiano para hacerle perder bendición espiritual y transformarlo en un mediocre espiritual.

Si como cristianos estamos siendo tentados en este tiempo, no debemos sentirnos con culpa pues es algo normal de la vida cristiana. El problema es ceder a la tentación y caer en el pecado. Alguien dijo con razón que no podemos evitar que los pájaros vuelen sobre nuestras cabezas pero sí podemos evitar que ellos hagan un nido en nuestras cabezas. Para cada tentación que el cristiano reciba, Dios ha provisto una salida adecuada. El nos cuida y quiere ayudarnos a que tomemos victoria sobre cada tentación que recibimos para que sigamos caminando bajo su bendición. Asi que, cuando venga la tentación sobre nuestra vida rechacemosla y decidamos seguir siendo fieles a Dios.

Para recordar:
Puedo vencer cada tentación en el nombre del Señor

Oración:
Gracias Señor por enseñarme que recibir una tentación no es pecado pero que si es pecado ceder a esa tentación. Produce en mí oh Dios, los “anticuerpos” de tu Espíritu Santo para poder cada día caminar en victoria. Amén.

Extraído de: Aliento del cielo para cada día

Leer más:
No nos dejes caer en tentación
Que tu fe despierte

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