La Biblia

Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
Salmo 112, 1

El Cristianismo bíblico siempre se ha caracterizado por ser bien práctico.

A lo largo de la historia de la Iglesia, siempre se levantaron contiendas teológicas que nunca condujeron a nada positivo, sino más bien trajeron confusión y división.

La vida cristiana no es para discutirla, sino para vivirla a cada momento del día y durante toda la vida.

Muchos ven a la Biblia como un libro controversial, de grandes enseñanzas, pero no lo ven como el Manual práctico de Dios para una vida exitosa.

El cristiano fiel que ama a Dios, tiene deleite en practicar los mandamientos de la Palabra de Dios.

No hacen esto porque “la religión se lo exige”, sino porque han recibido el impacto poderoso del gran amor del Señor. Ese enamoramiento celestial los ha llevado, con decisión, a poner en práctica la maravillosa Palabra de Dios.

Alguien dijo con razón que la Biblia nos alejará del pecado o el pecado nos alejará de la Biblia.

La única manera de conocer a Dios es por medio de Su Palabra, la Biblia.

En ella están contenidos todos los recursos que el ser humano necesita para vivir feliz y confiado.

Aquellos que temen a Dios, con un temor reverente, se deleitan en los mandamientos de la Palabra del Señor, y aquellos que se deleitan en los mandamientos bíblicos son los que temen a Dios. ¿Es usted uno de ellos?

Para recordar:
Me deleito en la palabra de Dios porque en ella puedo conocer más al Señor

Oración:
Quita de mí en este día Señor, todo aquello que impida que halle deleite en tu preciosa Palabra la Biblia. ¡Te alabo Dios mio, por la joya preciosa, de incalculable valor, que es Tu poderosa Palabra! Amén.

Extraído de Aliento del Cielo

Leer más:
La Palabra
Reflexión sobre la Palabra

Anuncios